Siempre que llega el 31 de diciembre es hora de hacer un balance general de lo vivido en el año que se acaba. Siendo la pesimista que normalmente soy no resulta difícil pensar que el año que termina fue una mamera. Así fue, pase el año entero con mucho dolor, con mucha limitación física, casi sin dormir y la mayor parte del tiempo sola encerrada en casa, sin hablar de los inconvenientes de salud presentes en la familia que también me quitaron el sueño. Pero en medio de todo ese pesimismo también paso otra cosa, me di cuenta que el mundo y la vida no son solo cosas malas. Este año pude aprovechar muchas cosas, viaje un monton por Colombia con mis papas, disfrute la playa con mis amigos, tuve visitas geniales, baile mucho, hice nuevos amigos, recupere antiguos amigos, disfrute de mi familia (tios y primos), Santafé y Millonarios fueron campeones y finalmente 4 días antes del año nuevo mis dolores se fueron en manos del Dr Valmir. Hoy doy mucho valor a la familia y...